La transformación en las empresas de distribución eléctrica

La transformación en las empresas de distribución eléctrica

Sostenibilidad, reducción de monóxido de carbono (CO2) y un mayor uso de energías renovables, entre los mayores retos de la industria.

¿Qué impulsa a las empresas de distribución eléctrica a digitalizar, descarbonizar y descentralizar sus negocios?, Schneider Electric, especialista global en gestión y automatización de energía, brinda un panorama de la situación.

Uno de los ocho factores que llevan al cambio es la necesidad de la descentralización. Se ha requerido un ajuste completo del modelo de negocio. Por ejemplo, la entrada en juego, de manera fuerte y necesaria, de energías renovables a la red cambia todo, desde la infraestructura hasta los precios y la distribución. ¿Cuál es el resultado del paso a la energía descentralizada? Las compañías tendrán una mejor forma de acceder a energía más limpia, fiable y flexible, con pérdidas de transmisión reducidas, mientras que logran satisfacer de mejor manera la demanda.

El comportamiento y las expectativas cambiantes de los consumidores

Las innovaciones y avances tecnológicos han creado un nuevo tipo de consumidor de energía. Los clientes tienen una larga lista de expectativas que incluye un mayor control y visibilidad de su consumo, la demanda de precios más competitivos, el deseo de un mayor uso de las energías renovables y la capacidad de actuar como prosumidor (productor y consumidor).

En este sentido se debe reconocer esto como una oportunidad para plantear iniciativas de cambio y mejorar la tecnología como los medidores inteligentes, que sirven para aumentar el ROI.

Los riesgos técnicos relacionados con la red

Pasar a una red digitalizada es un avance hacia la reducción de apagones y otros riesgos técnicos. Los nuevos controles automatizados e integrados permiten un monitoreo continuo que recoge información en tiempo real para los operadores y mejoran la resiliencia, seguridad y eficiencia de la misma. Esto permite prevenir y resolver los problemas antes de que se conviertan en una crisis.

Las empresas de servicios de distribución están pasando a un mundo de la energía más digitalizado con una mayor automatización, pero con eso viene el aumento de las preocupaciones de amenazas de seguridad cibernética. Este es un problema crucial de gestión de riesgos y es esencial que las empresas diseñen un plan de seguridad que identifique amenazas, riesgos y vulnerabilidades, y encuentre soluciones para mitigarlas a fin de proteger su red y sus activos.

La creciente competencia y los nuevos operadores

Los desafíos vienen de todas partes para ser parte de la disputa del mercado de distribución. Las energías renovables en particular, están interrumpiendo el paisaje y atrayendo a nuevos actores, como proveedores terceros de productos como la energía fotovoltaica para los mercados residenciales.

En este sentido las empresas de distribución deben centrarse en la innovación y la eficiencia de sus servicios, al tiempo que mantienen sus precios para competir, pues los clientes quieren tener tecnología e innovación sin incrementar los pagos que están realizando por el suministro.

Las necesidades y deseos de los consumidores están cambiando

Particularmente, la creciente demanda de energía más limpia, recursos energéticos distribuidos y energía renovable. Para satisfacer estos requisitos deben invertir en la mejora de la infraestructura y la tecnología, para modificar y ajustar el modelo de costo-ingreso desestabilizado por la evolución de la demanda. Realinearse con las demandas del mercado en desarrollo permitirá mejorar el rendimiento, por lo que si bien puede significar cambios al modelo tradicional, también permite crear un nuevo modelo innovador centrado en las capacidades emergentes preparándose para el crecimiento y el éxito.

Otro de los puntos a tener en cuenta en el panorama es la incertidumbre debido a los cambios en la regulación, en las metas y políticas, en todo el mundo, la legislación energética está en un estado de flujo. Las regulaciones difieren según el país y la región, pero el impulso general es una buscar mejoras dramáticas en la sostenibilidad, la reducción del CO2 y un mayor uso de energías renovables para alcanzar los objetivos ambiciosos establecidos en el Acuerdo de París y el Informe de la UE 2020 sobre el clima y la energía.

El mercado de la energía ya no se centra en el negocio directo de vender y suministrar energía a través de centrales eléctricas

Ahora hay una mayor complejidad y debe haber una redefinición del mercado energético, por varias razones, las empresas de distribución están siendo empujadas a nuevas situaciones que las obligan a hacer malabares con los métodos tradicionales de entrega y con una infraestructura cambiante. Todo esto agrega complejidad, pero es indudablemente donde está el mercado, y ha estado durante algún tiempo.

Las empresas de distribución pueden tomar ventaja de la competencia liderando la transición de la energía y proporcionando una red más limpia, flexible y fiable.